Love Vegas Love

La primera vez que visité San Francisco, decidí que iba aprovechar la oportunidad para hacer un weekend trip y conocer alguna otra ciudad dentro de Estados Unidos. Esa ciudad fue Las Vegas. Por entonces no tenía idea de la relación que se íbamos a generar ni el impacto que llegaría a tener en mi vida.

Aún vivía en Buenos Aires cuando en un segundo viaje a San Francisco, visitaba una empresa cuando curioseando entre los libros de emprededorismo y programación me llamó la atención uno de los libros: Delivering Happiness. Así conocí la historia de Tony Hsieh y empecé a seguir noticias sobre Las Vegas Downtown Project.

Pasaron un par de años hasta que con mi (ex)esposo finalmente nos mudamos a San Francisco. Sin saberlo ese fue el primer paso para una serie de sucesos que cambiaron mi vida radicalmente hasta este momento. El primero fue separarme. El segundo fue conocer Love Potion Collective. El tercero fue ir a Burning Man e irónicamente, supuse que el impacto que tuvo en mi vida en ese momento no había sido tan grande.

Durante mi estadía en Black Rock City, de manera casi azarosa y gracias a un post en Craiglist, terminé acampando con Beats Boutique, un grupo de Las Vegas con el cual no me relacioné mucho porque me la pasé con mis amigos de San Francisco. La experiencia en general fue increíble y me llevé más de una anécdota para compartir.

Unos meses más tarde en un ataque de “necesito salir de esta ciudad” saqué pasajes a Las Vegas. No tenía planes o reserva de hotel, sólo sabía que había una fiesta en el Artisan Hotel que varios de los chicos que había conocido en BM iban, así que fue ahí para donde enfilé directo del aeropuerto. Apenas puse un pie en el lobby me encontré con Steven MacWhitey -el director de Beat Boutique- que me recibió con un abrazo enorme y una sonrisa aún más grande. Resulta que él estaba organizando el evento, así que cinco minutos más tarde, estaba instalada en una habitación rodeada de modelos y dj’s quiénes se estaban aprontando para empezar sus respectivas performances.

Durante ese fin de semana fue que encontré todo eso que Tony Hsieh viene hablando hace tantos años, un ejemplo de comunidad, amor y apoyo mutuo.

Habían 5 personas más en la camioneta además de Steve (me incluyo entre ellas, ya que me adoptó por el fin de semana) quien estaba como loco porque no podía encontrar las llaves hasta que aparecieron en su bolsillo. Fue entonces cuando entre risas le dije que no debería estresarse tanto por pequeños detalles como ese y lo que me respondió -¿Cómo querés que no me estrese? Tengo la responsabilidad de hacer el mundo mejor sobre mis hombros-. En ese instante entendí todo, sus palabras fueron genuinas venían desde lo más profundo de sí. En esa epifanía comprendí que mi tarea era ayudarlo en todo lo que pudiese e hiciera falta.
Así, un par de días más tarde ya de camino al aeropuerto para volver a casa, fue que me enteré que en la productora no tenían nadie que pueda ayudarlos con el business development. En ese momento y sin saberlo, empecé a formar parte de Epyk Entertainment.

Mails empezaron a ir y venir, pasajes de avión también. Finalmente fue este último diciembre que decidí viajar para sumar mi granito de arena en la organización de la fiesta de año nuevo. Pasó el brindis de las doce, pasó el after party y para cuando me di cuenta había pasado medio enero. Cambié el pasaje de vuelta 3 veces hasta que tuve que reconocer que lo que quería, es vivir en Las Vegas. Un par de semanas más tarde volví a San Francisco, desarmé el departamento, cargué todas mis pertenencias en una van y crucé el Mojave sin pensarlo.

Hoy me encuentro rodeada de la gente más bondadosa del mundo, corazones puros llenos de alegría y entusiasmo. Encontré un departamento con pileta, proyectos a los que sumarme y estoy rodeada de amor. Lo único que me falta son ustedes, a ver cuándo se dan una vueltita.

Ritual de la mañana

Abrir los ojos antes que suene el despertador, lo suficiente como para anticipar la alarma y desconectarla justo antes que empiece a chirriar.
Tomarme 5 minutos para respirar, agradecer de estar viva otra mañana más y levantarme con calma.
Ir al baño, cepillarme los dientes, lavarme la cara (la ducha, si la hay, ya vendrá después).
Tomar un vaso de agua, comer una fruta.
Ejercitar 20′, puede ser yoga o una rutina de impacto, 10′ para elongar después.

Sonreír.

El resto del día será lo que tenga que ser.

Para empezar con yoga pueden usar este video.
Para transpirar y acelerar el metabolismo este otro.

Hablemos de cosas interesantes, hablemos sobre PopCorn Time.

No se trata de Campanella. Tampoco sobre el cine -que es una excusa más para sacar a relucir el tema- la discusión sobre esta polémica aplicación es otra:

Estamos hablando de la libre información y la mejora de las aplicaciones tecnológicas en su interfaz completa, que permite la comprensión suficiente para distribuir contenido a través del mundo con unos solos pocos cliks.

Discutir sobre los derechos de autor ahora es distraernos con cuántas monedas más o menos puede proveerse una industria atrasada en el tiempo. Me parece innecesario mencionar los estudios y casos que demuestran como la piratería contribuye directamente con el artista y la industria, a tal punto de considerarla prácticamente legal.

Pero no voy a entrar ahí, porque la conversación que quiero tener es otra.

Pensemos en qué fácil es crear algo que puede ayudarnos a mejorar la experiencia cotidiana. Me gustaría que todos puedan observar que cada participante de este proyecto no está involucrado por el dinero ni por la fama. Cada uno dedicó su vida de la misma manera que un artista lo hace con la suya, a llegar a este momento en el que están jugando. Aprenden a base de prueba y error sobre algo que aún no existe.

Lo que PopCorn logró es una obra de arte tecnológico, pero no la única; genialidades caen en el olvido en este preciso instante. La misma organización humana impide más de una vez que los proyectos más brillantes lleguen a implementarse, pero ey! es el proceso natural del sistema, somos caos: todavía nos cuesta ponernos de acuerdo entre todos.

Quiénes crearon esta aplicación están viendo exactamente una necesidad -que también es propia- y se dedican a eso, piensan cómo hacer más fáciles los procesos más complejos, y no solo para su disfrute personal, sino también para el resto de la humanidad que quiera aprovecharlo. Le da un megáfono virtual a la industria (que es una parte) para que llegue más lejos que nunca y también una herramienta a la gente (que al final somos todos) para que acceda al arte -y comercio- por sí mismos.

Hablemos de cómo nació el proyecto, espontáneamente, atrás de una idea que uno tuvo, otro quiso concretar, a un tercero le gustó y así, de la red misma, se creó una herramienta. Me gusta este presente en el que pasan pocas semanas entre la idea y la concreción. Es como si se quisiera hacer una película entre gente que no se conoce; todos los actores salen de twitter porque leyeron la idea y quieren formar parte también, y así aparecen guionistas, productores, camarógrafos y dos semanas más tarde, ya está en postproducción. Desarrollaron algo que los apasiona siendo cualquieras, sin fondos, sin poderes, sin intereses ocultos.

Popcorn Time funciona en los tres sistemas operativos principales -Windows OSx y Linux- no demanda ningún tipo de conocimiento previo, es atractivo a la vista, intuitivo y gratuito. No importa si la compañía está asentada legalmente y ofrece un servicio o no, ya no es necesario depender de eso, en un contexto dónde los dinosaurios de las productoras están aprendiendo a vivir después del meteorito de la internet -comunicación+tecnología-. Todo el contenido hasta ahora está curado por la industria permitió a la película ser llevada a la pantalla, por las comunidades de torrents que a su vez dejan que la información vaya fluyendo, ya que algo está disponible, siempre y cuando esté en la computadora de alguien más, que a su vez elige compartirlo.

Estamos siendo parte de un presente que siempre quisimos, con gente haciendo cosas productivas simplemente porque les parece que están bien, disfrutan el proceso mientras crecen y se mejoran ayudando al resto. No le pongamos barreras. Ojalá este sea el futuro para todos.